BTT VILLA DE NAVAL
rutas Uncategorized

CRÓNICA DE LA QUEDADA BTT EN NAVAL DEL DÍA 6 DE DICIEMBRE

Bonita jornada de ciclismo la vivida el miércoles pasado en Naval. Con la intención de dar a conocer la labor de recuperación de senderos que estamos llevando a cabo en los alrededores de Naval para la práctica del ciclismo de montaña, se me propuso desde el Club Ciclista Barbastro organizar una quedada BTT. La gente respondió a pesar del frío intenso de la mañana (-3ºC) y nos juntamos unas 30 personas venidas de Barbastro, Aínsa, El Grado, Binéfar y otros pueblos de la zona. La intención era que tanto los más endureros como los menos pudieran disfrutar de los recorridos que ofrece Naval, por lo que se propuso una primera parte rodando por pistas forestales y una segunda parte concentrando los senderos para que la gente pudiese elegir, por supuesto todos quisimos hacer todo el recorrido y es que cuando disfrutas pedaleando disfrutas y ya está.

Empezamos por carretera en dirección a El Grado y poco después de dejar Naval atrás nos desviamos a la izquierda para afrontar la primera subida. Pocas veces se cogen estos desniveles iniciales con tantas ganas y es que la mañana era realmente fría. Superada la primera rampa comenzamos un descenso entre carrascas y pinares, los cuales ocultaban el abandonado pueblo de Rosico. El descenso nos condujo hasta el barranco del mismo nombre y punto más bajo de toda la ruta con 545 m. Desde allí comenzaba una vuelta alrededor del también abandonado pueblo de Montarnero con sus maceteros boca abajo en lugar de campanas en la torre de su iglesia, aunque hubimos de dejar esta visita para otra ocasión. La vuelta a Montarnero discurre por un vasto pinar y un terreno rompe piernas en el que eran evidentes los destrozos de la gran nevada de marzo con árboles caídos y arrancados por todas partes. En el momento en que nuestra ruta y la carretera El Grado – Aínsa casi se tocaron comenzamos la subida más dura del día, una tachuela corta pero muy intensa con rampas que rozaban lo absurdo en algunos puntos y que nos obligó a muchos a sufrir empujando nuestras bicis hacia arriba. Una bajada bastante pedregosa y algún “atajo” que hubo que tomar para evitar algún sendero en mal estado nos condujeron de nuevo hasta el barranco de Rosico, el cual nos llevó siempre ascendente hasta la conexión con la pista de la Ermita de Los Dolores, donde se encontraba el avituallamiento y el final de la parte Rally de la ruta.

Era el km 21 y la gente tenía ganas de lanzarse por los senderos y pronto iban a llegar. El primer tramo de sendero conectó Las Casas de la Sierra con Paúl, el tercer pueblo abandonado del día y fue el más sencillo de descender. Menos un primer paso en el que vi volar a la gente (increíble el nivel de la gente) el resto no supuso ningún problema para sortear algunas piedras y estrecheces. Lástima que a algunos nos supiera a poco, pero seguimos trabajando en ello, ¡lo prometo! Y como para bajar hay que subir, la siguiente ascensión nos situó en el Alto del Pino, punto más alto de toda la ruta con 890 m para afrontar el segundo tramo de sendero. Este conectó el Alto del Pino con Peñarrobles y la pista de Paúl. La primera parte transcurre por el inmenso pinar que puebla todo el puerto del Pino y supuso algún esfuerzo extra para algunas personas ya que no todo era favorable y es que en la mitad se encuentran unos toboganes que te hacen apretar los pedales con todas tus fuerzas. Terminado este trozo más exigente comenzó otro mucho más divertido coincidiendo con el GR 1.1 que viene de Abizanda. Este sendero fue uno de los preferidos ya que en él te puedes lanzar hacia abajo y dar pedales sin grandes exigencias. Al término de este tramo tocó subir de nuevo hasta la Ermita de los Dolores para afrontar el último y más difícil de los senderos del día, el descenso de los Dolores, cuyo nombre en mi opinión no podía estar mejor puesto. Este sendero une dicha ermita con Naval y lo hace bajando prácticamente en línea recta por la ladera de la montaña a través de un terreno muy pedregoso. Por supuesto esto significaba diversión para muchos y también fue uno de los senderos preferidos.

En total fueron 35 km, de los cuales 4’7 fueron por sendero y 1100 m de desnivel acumulado.

Al finalizar, Javi nos preparó una increíble paella para reponernos del esfuerzo y como estaba previsto, Rafael Bergua y Ángel Chéliz de Zona Zero nos dieron una completa charla sobre el proyecto Zona Zero y sobre la creación de su APP para la futura convivencia entre cazadores y ciclistas. Muchas gracias chicos, aprendí un montón con vosotros. Y muchas gracias también a todos los asistentes tanto a la ruta como a la comida, espero que disfrutarais tanto como yo.

Nacho Orús.

Fotos hechas por Inés Orús y Héctor Jiménez

TRACK

https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=21152956